Una profunda conmoción atraviesa Los Polvorines tras el crimen de Yolanda Raquel Cáceres, de 52 años, quien fue asesinada durante la madrugada dentro de su vivienda mientras defendía a su hija de 9 años de un abuso sexual.
Por el hecho es intensamente buscado Esteban Amarilla, de 25 años, señalado por la Justicia como el principal acusado del femicidio y del ataque a la menor. El sospechoso permanece prófugo y continúa siendo buscado por efectivos policiales en distintos puntos de la región.
La principal hipótesis judicial sostiene que la mujer intervino para proteger a su hija y fue atacada brutalmente dentro de la vivienda.
El crimen ocurrió en una casa ubicada sobre la calle Velázquez al 4100. La secuencia comenzó durante la madrugada, en medio de una noche de lluvia, y terminó con un amplio operativo policial que mantuvo conmocionados a vecinos de toda la cuadra.
Según la reconstrucción realizada por la fiscalía, el acusado habría ingresado a la vivienda y atacado a la niña mientras dormía. En ese momento, Yolanda intervino para proteger a su hija y fue brutalmente agredida.
Las pericias determinaron que la mujer sufrió heridas de arma blanca y fuertes golpes en distintas partes del cuerpo, lesiones que le provocaron la muerte dentro de la vivienda.
La nena escapó y pidió ayuda
En medio del ataque, la nena logró escapar de la casa y salir a pedir ayuda bajo la lluvia. Fueron vecinos quienes asistieron a la menor y alertaron rápidamente al 911.
Minutos después llegaron efectivos de la Policía Bonaerense y personal médico, que constató el fallecimiento de la mujer.
El testimonio de la menor fue clave para avanzar en la investigación y reconstruir lo ocurrido durante la madrugada.
De acuerdo con fuentes judiciales, la niña identificó al agresor como un conocido de la familia y aportó detalles fundamentales sobre el ataque.
Los investigadores también determinaron que antes de escapar el acusado habría robado teléfonos celulares pertenecientes a la víctima y a la menor.
Investigación y búsqueda del sospechoso
La causa quedó a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción N°21 descentralizada de Malvinas Argentinas, especializada en violencia familiar y de género.
En la escena trabajaron peritos forenses, efectivos de la Comisaría Segunda y personal del Grupo Táctico Operativo.
Mientras continúa la búsqueda del sospechoso, la hija de la víctima permanece bajo asistencia médica, psicológica y resguardo institucional.
Conmoción y pedido de justicia
Durante toda la jornada, vecinos y familiares se acercaron hasta la vivienda para dejar velas, flores y mensajes de pedido de justicia.
El caso generó un fuerte impacto en la comunidad y renovó la preocupación por los hechos de violencia extrema ocurridos en la región.
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