Un domingo que terminó en tragedia
Alan Paz tenía un oficio que conocía bien. Este domingo 25 de mayo fue a trabajar como cualquier otro día al Frigorífico Rioplatense, en General Pacheco, Tigre. Pero no volvió a su casa. Murió aplastado mientras participaba de una demolición en el sector de Secado de Sangre.
Todo ocurrió en cuestión de segundos. Una pared se desplomó sobre él. Sus compañeros intentaron socorrerlo, pero no pudieron hacer nada: los escombros lo habían sepultado por completo. La angustia fue total. Mientras algunos trataban de ayudar, otros buscaban explicaciones.
“No pudimos mover nada. Fue todo muy rápido y quedó atrapado abajo”, relató un testigo conmovido por la escena.
Silencio empresarial y dolor en la planta
La tragedia trae a la memoria un hecho similar que ocurrió hace poco más de tres años, también dentro del frigorífico, cuando murió otro empleado conocido como “el Sapito” Escobar. Dos muertes, una misma empresa y muchas preguntas sin respuesta.
Durante la tarde, los compañeros de Alan seguían esperando novedades. No había comunicado oficial de la empresa ni información clara sobre lo que pasó. Solo silencio y un clima de dolor que se sentía en cada rincón.
El frigorífico y sus condiciones laborales
El Frigorífico Rioplatense está ubicado en la Avenida de los Constituyentes 2499, en el partido de Tigre, Buenos Aires. Es uno de los más grandes del país en el rubro cárnico, con más de 1.200 empleados. Pero detrás de su tamaño y su capacidad de exportación, algunos trabajadores vienen denunciando falta de condiciones adecuadas para tareas de alto riesgo como la que realizaba Alan.
“Nos cansamos de avisar que faltaban medidas de seguridad”, dijo un operario que pidió no ser identificado.
Comunicado de la Comisión Interna
Reproducimos a continuación el comunicado de la Comisión Interna del Frigorífico Rioplatense de General Pacheco, Tigre, ante la muerte evitable de un joven trabajador de la planta:
UNA VEZ MÁS, LA MUERTE ESTÁ EN EL FRIGORÍFICO RIOPLATENSE
A poco más de tres años de la muerte del Sapito Escobar, otro trabajador del frigorífico murió mientras trabajaba este domingo en condiciones inseguras.
Alan Paz, operario de Mantenimiento de Obra, fue aplastado por la pared que estaban demoliendo en el sector de Secado de Sangre. Sus compañeros no pudieron siquiera remover los escombros que lo habían sepultado por completo.
Hasta ahora, la información que hemos recogido refiere un escenario habitual y muchas veces denunciado por esta Comisión Interna: una tarea ejecutada bajo alto riesgo, sin protección y en abierta contradicción con las normas de Seguridad e Higiene. Pudieron haber sido más las víctimas. No podemos naturalizar esta situación, es necesario que todas y todos los que trabajamos en el frigorífico pongamos freno a esta inseguridad.
En este momento nos encontramos en la planta, mientras llegan los peritos de la policía. Estamos tratando de comunicarnos con el Ministerio de Trabajo para pedir una inspección urgente.
Estaremos informando en la medida que surjan las novedades, y los pasos a seguir para que este nuevo asesinato laboral no quede impune.
COMISIÓN INTERNA DEL FRIGORÍFICO RIOPLATENSE
25-05-25
¿Qué medidas se tomarán ahora?
Hoy una familia quedó destrozada. Y sus compañeros exigen que esta vez no quede todo en la nada. Quieren respuestas. Y, sobre todo, quieren que no vuelva a pasar.
La muerte de Alan Paz no puede convertirse en una estadística más. Su caso debe abrir una discusión profunda sobre la seguridad laboral en el sector cárnico argentino.
En ese frigorífico hay venta de droga y nadie hace nada.