Uno de los fallecidos era menor de edad y el caso reabre el debate sobre el uso de la fuerza.
El hecho
En febrero, un efectivo policial mató a dos presuntos ladrones que intentaron robarle la moto mientras trabajaba como repartidor en su día franco. Ocurrió en la localidad bonaerense de Banfield, en el cruce de las calles Godoy Cruz y Estrada.El oficial, que realizaba tareas como delivery para obtener ingresos extra, fue interceptado por dos jóvenes que intentaron sustraerle el vehículo a punta de lo que aparentaba ser un arma.
La reacción del policía
Ante la amenaza, el agente disparó con su arma reglamentaria, hiriendo de gravedad a los dos sospechosos.
Uno de los tiros impactó en la cabeza y el otro en el tórax.
Jalil murió en el lugar, mientras que Carballo falleció al ingresar al Hospital Gandulfo.Posteriormente, se confirmó que el arma era de juguete.
La acusación
El policía no fue detenido, pero la Justicia lo investiga por “exceso en la legítima defensa”. La causa está en manos de la Unidad Funcional de Instrucción N°8 de Lomas de Zamora, a cargo del fiscal Jorge Grieco.
Testimonios cruzados
“Ellos solo pasaban por allí”, aseguran los familiares de los fallecidos.
Sin embargo, se halló el arma de juguete en el lugar. Las primeras pericias indican que el oficial se habría excedido en su respuesta, aunque la investigación continúa en curso.El agente permanece en libertad mientras se recopilan nuevas pruebas.
Claro tiene que esperar un tiro en el pecho para actuar.aganme reir un acenso al policia