El gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, se consolida como un líder con identidad propia dentro del peronismo, construyendo un camino político independiente de su mentora, la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner. La relación entre ambos muestra tensiones, evidentes tras las elecciones legislativas del 7 de septiembre.
Un doble triunfo y la ausencia de Cristina
Kicillof celebró un triunfo contundente: a nivel provincial y dentro de su espacio partidario, afirmando que la victoria fue “del peronismo para todos los argentinos y argentinas”. Sin embargo, los referentes kirchneristas se hicieron notar por su escasa presencia. La expresidenta, actualmente en prisión domiciliaria, no felicitó personalmente al gobernador, y su hijo Máximo Kirchner permaneció junto a ella.
“Cristina busca supeditar a Axel a la conducción de Máximo”, señaló una fuente cercana al gobernador. “Pero Cristina y Axel son pares”.
La construcción de un liderazgo propio
Tras su primera gobernación en 2019, Kicillof comenzó a distanciarse del kirchnerismo clásico y consolidó este año su espacio, Movimiento Derecho al Futuro, que le permite proyectar su liderazgo dentro del PJ sin romper la pertenencia orgánica. Según el consultor Juan Germano, Kicillof “le compitió desde adentro, lo cual es una novedad frente a figuras como Massa o Randazzo”, lo que le da un atractivo político superior.
El politólogo Facundo Cruz destaca que, aunque el peronismo sostuvo sus votos de 2021, la foto electoral empodera a Kicillof, validando su construcción de poder y consolidando su influencia dentro del partido.
Tensión y equilibrio interno
La relación con Cristina Fernández refleja un delicado equilibrio. Juan Courel, exresponsable de comunicación del Frente de Todos, explica que el entorno de la expresidenta percibe que Kicillof “no reconoce completamente todo lo que ella hizo por su carrera”.
Fuentes cercanas al gobernador señalan que Axel y Cristina se consideran pares, y que no habrá subordinación a la conducción de Máximo Kirchner. A diferencia de la oposición, Kicillof ha logrado mantener un liderazgo claro y reconocible dentro del PJ, sin confrontar abiertamente al kirchnerismo, mientras fortalece su perfil político de cara a elecciones futuras.
Resultados electorales y proyección política
En las elecciones del 7 de septiembre, el peronismo bonaerense obtuvo un contundente 47,28% frente al 33,71% de La Libertad Avanza, consolidando su dominio en el distrito más grande del país. La victoria fue celebrada por Kicillof con un saludo directo a Cristina, aunque evitando mencionar la palabra “Kirchner”, un gesto que simboliza su independencia política.
“Lo que está mostrando el mundo hoy es que los liderazgos más efectivos son los liderazgos nítidos”, explica Germano. “Kicillof construye poder desde adentro, con claridad y estrategia”.
Analistas coinciden en que Kicillof se proyecta como el líder más visible del peronismo, con un estilo que prioriza la claridad y la construcción de poder interna, sin confrontaciones directas, y se prepara para los desafíos electorales nacionales que se avecinan.
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