El 25 de junio de 2017, en un día de mucho frío, un colectivo que trasladaba alumnos de entre 8 y 15 años de la escuela de danzas Soul Dance, radicada en Malvinas Argentinas, volcó en la curva conocida como Cuesta de los Terneros, en el departamento de San Rafael, Mendoza. El vehículo transportaba un total de 52 personas, incluyendo profesores y padres del estudio. El accidente provocó la muerte de 15 personas y dejó 38 heridos, muchos de ellos menores.
Tras años de espera para el juicio por jurados, la Justicia de Mendoza decidió sobreseer a los únicos dos imputados en la causa: Marcia Gabriela Villagra Martínez y Jorge Pinelli Franco. La medida fue dispuesta por el juez técnico Rodolfo Javier Luque, quien consideró que “el hecho no encuadra en una figura penal” y que no se pudo vincular de manera suficiente la conducta de los imputados con el resultado fatal.
Según el magistrado, la colisión se debió principalmente a la mala conducción del chofer fallecido, Jorge Damián Pinelli, y no estaba en manos de los imputados impedir el accidente, considerando los riesgos propios de la conducción fuera del ámbito de su organización.
Villagra Martínez era propietaria de la empresa Hispanoamérica S.A., propietaria del colectivo, y Pinelli Franco, padre del chofer fallecido, se encontraba como conductor suplente, sin intervenir en la organización del viaje ni en la conducción del vehículo.
La fiscalía y la querella anunciaron que apelarán el fallo. La abogada querellante, Carla Spagnolo, cuestionó la decisión: “Esta causa lleva ocho años de trabajo y no puede cerrarse por decisión de un solo magistrado, cuando instancias superiores ordenaron lo contrario”.
Cabe recordar que, por este mismo hecho, se tramitó otro proceso judicial en la justicia federal que concluyó con condenas de entre 2 y 6 años para Villagra Martínez y para los responsables de habilitar el micro en condiciones defectuosas.
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