La joven aseguró que fue atacada en la madrugada cuando se dirigía a la estación y denunció que no le tomaron la denuncia en una comisaría.
El episodio ocurrió durante la madrugada en la calle Juan F. Seguí al 3800, en cercanías de las vías del tren, cuando la víctima se dirigía a la estación.
El ataque y la intervención de vecinos
Según su testimonio, la joven —una enfermera— advirtió que un hombre la seguía. Al intentar escapar, el sospechoso la alcanzó y la atacó por la espalda.
De acuerdo a su relato, el agresor la tiró al suelo, la sujetó e intentó reducirla mientras le tapaba la boca para impedir que pidiera ayuda. En un primer momento, Serena creyó que se trataba de un robo y arrojó sus pertenencias, pero el atacante no tomó los objetos y continuó con la agresión.
El hecho se interrumpió cuando tres personas que circulaban por la zona escucharon los gritos y acudieron en su ayuda. Ante esa situación, el agresor escapó. Testigos indicaron que se habría refugiado en una vivienda cercana.
El atacante no logró concretar el abuso y, según la víctima, pudo ser reconocido. Hasta el momento no se informó su detención.
Denuncia y cuestionamientos a la atención
Tras el episodio, Serena fue asistida en un centro de salud y luego se dirigió a una dependencia policial para radicar la denuncia. Sin embargo, denunció que no recibió la atención correspondiente.
Según expresó, no le habrían tomado la denuncia en ese momento bajo el argumento de que el hecho no se había consumado. También señaló falta de contención y comentarios del personal que, según su relato, ponían en duda lo ocurrido.
Ante esta situación, decidió retirarse y realizar la denuncia por canales digitales, aportando fotografías de las lesiones y del estado de su ropa como prueba.
Investigación y reclamos vecinales
El agresor permanece prófugo y la investigación busca determinar su identidad y responsabilidades. En paralelo, vecinos de la zona manifestaron preocupación por lo ocurrido y solicitaron mayor presencia policial y la instalación de cámaras de seguridad en el sector.
El caso vuelve a poner en foco la seguridad en la vía pública durante la madrugada y la respuesta institucional ante denuncias por violencia de género.
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