Aunque el Estado nacional consolidó por ley la validez del DNI y la licencia de conducir en formato digital, en la Provincia de Buenos Aires su aplicación práctica aún genera dudas. La exigencia de la Verificación Técnica Vehicular (VTV), en cambio, sigue siendo estricta y sin excepciones.
La digitalización de la documentación personal avanzó de manera sostenida en Argentina a través de la aplicación oficial Mi Argentina. Tanto el DNI digital como la Licencia Nacional de Conducir digital cuentan hoy con respaldo normativo nacional. Sin embargo, en la práctica cotidiana de los controles de tránsito en la Provincia de Buenos Aires (PBA), persisten criterios dispares.
DNI y licencia digitales: respaldo legal explícito
La validez legal de los documentos digitales no surge de una decisión administrativa informal, sino de normas nacionales expresas.
En el caso de la Licencia Nacional de Conducir digital, el Decreto 196/2025, que modifica el régimen de la Ley Nacional de Tránsito y Seguridad Vial Nº 24.449, establece:
“La Licencia Nacional de Conducir será otorgada en formato digital con el contenido mínimo que exige la ley, y podrá ser replicada en formato físico. Las licencias en formato digital y físico tendrán la misma validez legal.”
Esto implica que, a nivel nacional, la licencia digital tiene el mismo valor legal que la licencia física para circular. La verificación se realiza mediante un código QR disponible en la aplicación.
El DNI digital, emitido por el RENAPER, es válido para acreditar identidad ante autoridades públicas y privadas en todo el país, incluida la Provincia de Buenos Aires, con la excepción de los actos electorales, donde se exige el documento físico.
Adhesión provincial y diferencias en la práctica
Si bien la normativa nacional otorga plena validez a los documentos digitales, cada jurisdicción debe implementar operativamente los sistemas de fiscalización.
En la Provincia de Buenos Aires, esta implementación no siempre es uniforme. Por ese motivo, en algunos controles —especialmente municipales— todavía se exige la licencia física, pese a que la digital sea legalmente válida.
VTV: una obligación técnica que no admite excepciones
Más allá del formato de la documentación, la Verificación Técnica Vehicular (VTV) es una exigencia obligatoria en la Provincia de Buenos Aires.
El régimen provincial está regulado por el Decreto 4103/1995, que establece:
“Todos los vehículos automotores destinados a circular por la vía pública están sujetos a una revisión técnica obligatoria.”
En consecuencia, circular sin VTV vigente constituye una infracción grave.
Ante esta falta, la autoridad puede:
- Labrar un acta de infracción.
- Retener la licencia de conducir del conductor.
- Retener el vehículo, según el criterio del agente.
La existencia de una licencia digital no impide la sanción. Aunque el documento siga visible en la aplicación, el conductor queda inhabilitado para circular hasta regularizar la situación ante el Juzgado de Faltas.
Vehículo no propio: la responsabilidad sigue siendo del conductor
Que el vehículo no esté a nombre del conductor no modifica el procedimiento. En controles presenciales, la infracción por falta de VTV suele labrarse a nombre de quien conduce.
La retención de la licencia siempre recae sobre el conductor. El vehículo puede ser retenido sin importar quién sea el titular registral.
Titular fallecido y cédula azul
Cuando el titular registral del vehículo falleció, pero el conductor cuenta con cédula azul vigente, la situación es legal para circular. El fallecimiento del titular no invalida la autorización.
Sin embargo:
- La VTV sigue siendo obligatoria.
- La falta de VTV habilita multas, retención de licencia y retención del vehículo.
- Si la infracción se labra al dominio, responde la sucesión; si se labra al conductor, responde quien manejaba.
Conclusión
La legislación nacional respalda de manera expresa la validez legal del DNI y la licencia de conducir en formato digital, con el mismo estatus que los documentos físicos.
En la Provincia de Buenos Aires, la digitalización convive aún con criterios operativos tradicionales. Lo que no admite discusión es la exigencia de la VTV: su ausencia expone al conductor a sanciones severas, incluso cuando el vehículo es prestado o pertenece a una sucesión.
La digitalización facilita la identificación, pero no reemplaza el cumplimiento de las normas de tránsito.
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