La empresa Lustramax, dedicada a la provisión de artículos de limpieza, descartables y productos de papelería, atraviesa un escenario complejo que ya no se limita al plano laboral. Al conflicto por despidos y la ocupación de su planta en Tortuguitas, partido de Malvinas Argentinas, se suman en las últimas semanas reclamos de clientes y alertas sobre su situación financiera.
Conflicto laboral y desobediencia a la conciliación obligatoria
La compañía enfrenta un fuerte enfrentamiento con sus trabajadores tras el despido de al menos 35 empleados, entre ellos delegados gremiales. Ante esta situación, el Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires dictó la conciliación obligatoria, ordenando la reincorporación inmediata del personal y la restitución de las condiciones laborales vigentes al 9 de enero.
“La empresa anticipó que no acatará la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo”, indicaron fuentes del conflicto.
Los trabajadores mantienen la ocupación de la planta y denuncian que, pese a la vigencia de la medida, se les impide el ingreso y continúan las desvinculaciones, en contradicción con lo dispuesto por la autoridad laboral.
Desde el sector gremial aseguran que, aun en este contexto, la producción y la salida de mercadería continúan con normalidad.
Reclamos comerciales y presuntos incumplimientos
En paralelo al conflicto laboral, comenzaron a trascender reclamos de empresas clientes que apuntan a presuntos incumplimientos en la operatoria comercial de Lustramax. Según fuentes del sector, se habrían detectado diferencias relevantes entre lo facturado y lo efectivamente entregado.
Los señalamientos incluyen faltantes de mercadería, cambios en especificaciones técnicas, variaciones en la calidad y en la concentración de productos, así como modificaciones en presentaciones y sustituciones de marca, sin que estas diferencias se reflejen en una reducción del precio.
“Las empresas habrían abonado por un estándar de producto y recibido mercadería de calidad o volumen inferior a lo contratado”, señalaron fuentes consultadas.
Estimaciones sectoriales indican que estas diferencias podrían representar montos millonarios, generando tensión en la relación con clientes y proveedores.
Indicadores de tensión financiera
Este escenario se desarrolla además en un contexto donde aparecen señales de fragilidad financiera. Reportes del sector y registros públicos mencionan un alto volumen de cheques rechazados, que superaría los $8.000 millones, y pasivos bancarios por encima de los $35.000 millones.
De confirmarse estos datos, podrían ayudar a explicar las dificultades de la empresa para sostener sus compromisos laborales y comerciales. Mientras la conciliación obligatoria continúa formalmente vigente pero sin ser acatada, el conflicto en la planta de Tortuguitas sigue abierto y la situación de Lustramax genera creciente preocupación en el sector.
Deja un comentario